SALUD
La composición corporal es un indicador clave de la salud general de una persona. Entender cómo se distribuyen los diferentes componentes del cuerpo, como la masa grasa, masa magra y masa ósea, es esencial para la evaluación del estado nutricional y la prevención de enfermedades crónicas degenerativas a lo largo de las diferentes etapas del ciclo de vida humano.
Importancia de la valoración de la composición corporal en la obesidad
La obesidad (también llamada enfermedad crónica basada en la adiposidad) es una patología crónica heterogénea, progresiva y recidivante caracterizada por un exceso y/o disfunción de tejido adiposo que perjudica la salud y el bienestar.
La obesidad es un problema de salud pública mundial, se estimó que para el año 2015, un total de 603.7 millones de personas adultas en todo el mundo presentaban obesidad acorde al Índice de Masa Corporal (IMC >30 Kg/m2). Para ese mismo año, y de acuerdo a datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2021 sobre COVID – 19, el 10.8% de todas las muertes del mundo habían sido relacionadas a comorbilidades por un exceso de peso corporal, teniendo, para el año 2016, un aumento del 1.5% en esta cifra.
Las personas con un IMC y un porcentaje de grasa elevado tienen un riesgo considerablemente mayor de desarrollar resistencia a la insulina, lo que puede llevar a la diabetes mellitus tipo 2. Asimismo, la obesidad está relacionada con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, accidente cerebrovascular y ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de mama y el cáncer de colon.
Bajo este contexto, la relación entre la composición corporal y la salud es compleja y multifacética. Un exceso de masa grasa, particularmente grasa visceral, está estrechamente asociado con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas. La grasa visceral, que se encuentra alrededor de los órganos internos, es especialmente peligrosa porque puede provocar inflamación y liberar sustancias químicas denominadas citoquinas proinflamatorias que aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como la diabetes mellitus tipo 2, hipertensión y ciertos tipos de cáncer.
Importancia de la Masa Libre de Grasa
La Masa libre de grasa (también llamada masa magra), músculos, huesos, tejidos y órganos, juega un papel crucial en la salud. Mantener una cantidad adecuada de masa magra es esencial para la movilidad, la fuerza y la funcionalidad general del cuerpo. La pérdida de tejido muscular esquelético es común en el envejecimiento y en síndromes como la sarcopenia y puede llevar a una disminución de la calidad de vida, aumentando el riesgo de caídas y fracturas.
Este tejido es un componente activo del metabolismo, influyendo en el gasto energético en reposo y en la sensibilidad a la insulina. Por lo tanto, una mayor proporción de masa magra puede mejorar el control de la glucosa en sangre y reducir el riesgo de enfermedades metabólicas a partir de la producción de sustancias químicas denominadas mioquinas. Además, la masa ósea adecuada es crucial para prevenir condiciones como la osteoporosis, que puede aumentar el riesgo de fracturas y afectar significativamente la movilidad y la independencia de una persona.